martes, 5 de noviembre de 2013

La culpa es de la tostada


Visito la sala de curas del hospital. En el cubículo de mi izquierda, se encuentra un viejecito, al que oigo decir a la enfermera: "Yo todos los días desayuno una copita de coñac. Pero lo hago sólo para quitarme el regusto a mantequilla de la tostá."

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