domingo, 24 de julio de 2011

La horrible facilidad de destruir



Contemplando estas impresionantes imágenes de la construcción de un zepelín, he recordado el incendio, causado por una mera chispa, del dirigible LZ 129 Hindenburg, lo que a su vez me ha traído a la cabeza la célebre frase de Paul Valéry: la horrible facilidad de destruir. Lo difícil que resulta construir, crear, frente a la facilidad de destruir. Es este desequilibrio el mejor aliado para que, en la vida real, sean los malos quienes suelan llevarse el gato al agua.



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